Literatura y Periodismo
No existe fragmento de escritura que cumpliendo función comunicativa o expositiva no tienda a la plenitud y demuestre que es literatura. El resultado depende de factores y circunstancias.
Cuando en el siglo XVIII el periodismo fue pionero respondiendo a la necesidad del nuevo público de ser informado...
Los Hechos Históricos
El peronismo como suceso foucaultiano: hacia la palabra de la accion
Operación Masacre de Rodolfo Walsh leída como el resultado de una investigación periodística cuya expresa intención es hacer conocer lo que se quería oculta, es asumida como un "alegato particular" por su autor, y como bibliografía...
Operación Masacre: Estructura
El autor narra en Operación Masacre a manera de thriller y de manera testimonial los hechos del aplastamiento de la revuelta de Valle durante el gobierno de Aramburu, y los documenta.
No hay misterio en este relato pues la anécdota es ya conocida por el lector, y el autor mostrará el crimen al decir de Chandler...
Operación Masacre: Un Suceso Barthesiano y una Estructura Cerrada
"Su inmanencia
es lo que define el suceso"
La información en Operación Masacre, se enmarca taxonómicamente a través de lo que Blanchot analiza como una diferencia de clasificación, entre lo que es suceso y aquello que no lo es. La decisión de Walsh aparece en el epílogo de...
Tiempo de un Fusilado:
La Palabra escrita en la detención del Tiempo

El último capítulo de la segunda parte,"Los Hechos" Walsh lo tituló Lo demas es silencio; casi un agente operador en nuestra lectura. En la escritura del relato se marca un movimiento pendular entre " nada tiene sentido" y todo infinitamente tiene sentido...
Construcción de la Verdad
La verdad de lo que ocurrió en la Revolución de Valle se conoce por la voz (radio) y la palabra escrita (diarios o libros). Dos tiempos:Circunstancias antes generales y después especiales...
De la Credibilidad al Juicio de Existencia
La verdad no es la matanza de León Suárez, verdad de cuerpos fusilados, verdad de cuerpos mutilados física o psíquicamente.La verdad es de Las Personas, Los Hechos y La evidencai: las tres partes en que se divide Operación Masacre...
Escritura de una Ficción
La lectura de Operación Masacre tiene un anclaje en el capítulo XV titulado La Revolución de Valle pues confrontar los hechos históricos que allí se narran fue el elemento disparador de la reflexión acerca de la relación entre literatura e historia. Injusto sería decir que Walsh se equivoca o acierta en sus pronósticos o en su descripción prospectiva...

"Su inmanencia es lo que define el suceso"

La información en Operación Masacre, se enmarca taxonómicamente a través de lo que Blanchot analiza como una diferencia de clasificación, entre lo que es suceso y aquello que no lo es.La decisión de Walsh aparece en el epílogo de Operación Masacre:
"Una de mis preocupaciones al descubrir y relatar esta matanza cuando sus ejecutores aún estaban en el poder, fue mantenerla separada, en lo posible, de los fusilamientos cuyas víctimas fueron en su mayoría militares.Aquí había un episodio al que la Revolución Libertadora no podía responder ni siquiera con sofismas."

Al leer Operación Masacre transitamos la información desde las sensaciones que experimenta Walsh acerca de la muerte.Su vivencia de la noche del 9 de junio de 1956 lo arranca de un juego de ajedrez y lo abisma en el movimiento lúdico del relato de lo sucedido esa noche:
"Me siento insultado, como me sentí sin saberlo cuando oí aquel grito desgarrador detrás de la persiana. Livraga me cuenta su historia increible: la creo en el acto.Así nace aquella investigación,este libro. La larga noche del 9 de junio vuelve sobre mí, por segunda vez me saca de <las suaves, tranquilas estaciones >(...)hasta que la voz de Livraga trepa esa ardua colina detrás de la cual sólo queda el llanto y hace ademán de desnudarse para que le vean el otro balazo.Entonces estamos todo avergonzados, me parece que el juez se conmueve y a mí vuelve a conmoverme la desgracia de mi primo.(...) Esa es la historia que escribo en caliente y de un tirón para que no me gane de mano(...) Es cosa de reírse a doce años de distancia, porque se pueden revisar las colecciones de los diarios y esta historia no existió ni existe(...) Y la historia sale, es un tremolar de hojitas amarillas en los kioscos, sale sin firma, mal diagramada, con los títulos cambiados, pero sale.La miro con cariño mientras se esfuma en diez millones de manos anónimas(...) Es matador escuchar a Giunta porque uno tiene la sensación de estar viendo una película que desde que se rodó aquella noche, gira y gira dentro de su cabeza sin poder parar nunca(...)Pero lo que más me aflige es la ofensa que el hombre lleva adentro, cómo está lastimado por ese error que cometieron con él, que es un hombre decente y ni siquiera fue peronista(...)"

El insulto, la conmoción, la risa, el efecto aniquilador, la ofensa, el cariño y el agradecimiento, "todo remite al hombre, a su historia, a su alienación, a sus fantasmas, a sus sueños,a sus temores" dice Barthes.

De los 37 capítulos en los que se relata esta matanza, Walsh dedica sólo dos, el cap 15 "La revolución de Valle", y el 37 "Aramburu y el juicio histórico", a hechos cuyos protagonistas son militares. Los otros 15 capítulos son llamésmolos así, civiles. El carácter de la información relatada es total y monstruosa porque los hechos contenidos en los capítulos civiles son excepcionales: -Un fusilado que vive-, -Insignificantes-, -Pónganse contentos-, -Calma y confianza-, -Que nadie se equivoque-, y anónimos. Sólo Walsh los nominará "Carranza", "Garibotti", "Don Horacio", "Giunta", "Lizaso", etc.

La historia de estos hechos que no existió y no existe está en la inmanencia de estos capítulos:
"En un suceso se da todo a nivel de la lectura, sus circuntancias, sus causas, su pasado, su desenlance, sin duración, sin contexto, constituye un ser inmediato y total."

En una noche de verano, mientras Walsh bebe una cerveza en un bar 6 meses después de la insurrección militar, un hombre le dice:
"Hay un fusilado que vive"
Para analizar este enunciado volvemos a Barthes:
"El horror es global, la frase es simple; sin embargo aquí lo notable es ya la relación de la muerte y de un número.Sin duda una estructura siempre es articulada pero aquí la articulación es interior al relato inmediato, mientras que en la información política, por ejemplo, queda relegada fuera del enunciado, en un contexto impílícito"

En Operación Masacre como estructura cerrada se establece una relación entre las sensaciones de Walsh y la información que provenía de la muerte, la de los muertos vivos, que remite a través del concepto de Barthes al hombre, a su alienación, a su historia.Es necesario pues ahora destacar el carácter articulado de la estructura cerrada; es preciso captar la estructura del suceso desde una perspectiva que profundice lo dicho anteriormente, pues captar la estructura del suceso es para Barthes "captar su sentido humano". Para llevar a cabo este cometido se deben analizar las relaciones inmanentes al suceso, relaciones que son de dos tipos según Barthes: la relación de causalidad y la relación de coincidencia.Con respecto a la causalidad leemos en el prólogo a la 3era edición de Operación Masacre:
"La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual a fines de ese año(...)

Ante el hecho de los fusilamientos clandestinos, Rodolfo Walsh trata de encontrarles una causa, o más aún, remontándose en el tiempo "rellenar la fascinante e insoportable brecha que separa el hecho de su causa"

Es importante insistir acerca de las relaciones ya establecidas ,de las sensaciones de Walsh y el hombre con su historia y su alienación por una parte, y por la otra la estructura del suceso y el sentido humano. Se puede insistir con una más pues "lo casual en Walsh" y la necesidad señalada por Barthes de colmar "febrilmente la brecha causal", de dedicarse a "hacer cesar una frustración y un desasosiego",Walsh lo cumple a través de la memoria, su memoria, y la vivencia personal de esa noche del 9 de junio de 1956 se inscribirá a través del recuerdo, del no olvido originado en una causa:
"(...) pero es solamente el azar lo que me ha puesto eso ante los ojos"
Frente a una causalidad casual como es ésta, Barthes la explica como una paradoja de la causalidad y lo puntualiza de la siguiente manera:
"Todas estas paradojas de la causalidad tienen un doble sentido; por una parte la idea de causalidad se robustece puesto que se comprueba que la causa está en todo; en esto el suceso nos dice que el hombre está siempre ligado a otra cosa, que la naturaleza está llena de ecos, de relaciones y de movimientos, pero por otra parte esta misma causalidad está incesantemente minada por fuerzas que escapan a su dominio, perturbada sin llegar por ello a desaparecer, permanece en cierto modo suspendida entre lo racional y lo desconocido, ofrecida a un asombro fundamental(...)"

También en el prólogo impresiona la insistencia en marcar hechos recurrentes que apoyan la presentación de la otra relación inmanente al suceso, es decir la coincidencia.La noche y el bar son el tiempo y el lugar de la vivencia, y su recuerdo. Walsh al escribir acerca de los fusilamientos clandestinos el 9 de junio de 1956, lo somete al lenguaje, sistema de significación al que recurre para terminar en la medida en que le es posible con el desorden, con el caos de los hechos casuales.Barthes reflexiona al respecto:
"Una repetición no evoca abiertamente una interpretación sobrenatural, sin embargo, incluso degradada al rango de "curiosidad" no es posible advertir la repetición sin pensar que posee un cierto sentido, incluso si este sentido queda en suspenso; lo "curioso" no puede ser noción neutra,y por así decirlo, inocente (...) "Institucionaliza fatalmente una interrogación"

Los términos de la interrogación en Walsh al no saber porqué mirando las huellas fatales en el rostro del fusilado que vive; lo incitan a averiguarlo. El resultado es el nacimiento del interés en la historia primero, y la investigación y el libro después:
"No sé que es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga.Pero después sé. Miro esa cara, el agujero en la mejilla, el agujero más grande en la garganta, la boca quebrada y los ojos opacos donde se ha quedado flotando una sombra de muerte(...)Así nace aquella investigación, este libro"

La causalidad y la coincidencia desvelan otros dos casos: el caso Giunta, que es el segundo de los fusilados que viven, y del que tiene noticias Walsh por el primer fusilado, a quien Walsh entrevistara primeramente.Así escribe acerca de Giunta:
"Pero lo que en el acto se desprende de él es una impresión de honradez sólida, de sinceridad. De todos los testigos que sobreviven al drama, ninguno resultará tan convincente, a ninguno le resultará tan fácil y natural evidenciar su inocencia, mostrarla concreta y casi tangible. Bastará hablar una hora con él,oírle recordar,ver la indignación y el evocado espanto que paulatinamente le brotan de adentro para deponer toda incredulidad"

Una causalidad truncada porque no hay causa que explique la ejecución de Giunta, un inocente.El lector siente evidentemente indignación por Giunta, semejante a la sentida por Walsh ante la presencia de aquéllos que han padecido una muerte fallida, o no.
Esta falta de causa en Giunta desemboca en una expresión que de casual y azarosa, se convierte en signo.Se produce una inversión del azar pues qué otro motivo que la casualidad lleva a Giunta hasta el basural de León Suárez, un signo que certifica su inocencia, su buena conducta.Así lo escribe Walsh:
"Pero lo que a mi juicio simboliza mejor que nada la irresponsabilidad, la ceguera, el oprobio de la Operación Masacre es un pedacito de papel.Un rectángulo de papel oficial de 25 cms de alto por 15 de ancho.Tiene fecha varios meses posterior al 9 de junio de 1956 y está expedido, después del trámite previo en todas las policías provinciales, incluso la bonaerense, a nombre de Miguel Angel Giunta, el fusilado sobreviviente.Sobre el fondo de un escudo celeste y blanco, constan su nombre y el número de su cédula de identidad.Arriba dice;:República Argentina-Ministerio del Interior-Policía Federal. Y luego en letras más grandes, cuatro palabras:
"Certificado de Buena Conducta"

El segundo caso de la coincidencia, es ya un colmo. Las mismas iniciales de Walsh y las de un periodista que trabajaba en el pequeño diario en el que por primera vez se publica la historia del fusilado que vive. El colmo aclara Barthes, es la expresión de una situación de mala suerte.Sin embargo, del mismo modo, la repetición limita en cierto modo la naturaleza anárquica-o inocente- de lo aleatorio Esto es lo que escribe Walsh:
"En el diarito trabajaba un periodista con las mismas inciales, aunque a él le tocaron en otro orden JWR. Una madrugada se despierta para contemplar una interesante concentración de fusiles y otros implementos silogísticos, y su espíritu experimenta esa gran emoción previa a una verdad por revelarse."

La masacre del ´56 es sólo el inicio de las masacres de los años que le seguirán,sumándose a la oscura noche de la Argentina de los gobiernos militares. Sin intentar un inventario es deseable sin embargo, hacer constar a nivel puramente de actualización que el sentido humano de este suceso, es la violencia.
Operación Masacre se escribe contra el silencio.Las palabras de Walsh y sus ecos, aturden hoy desde la desaparición de su voz, y desde su ejecución el silencio está quebrado en millones de voces y palabras. Romper ese silencio fue la única respuesta, y sigue siendo en nuestros días, el efecto deseado de Operación Masacre.En el epílogo Walsh inscribe esta necesidad:
"Se trataba de presentar a la Revolución Libertadora y sus herederos hasta hoy, el caso límite de una atrocidad injustificada, y preguntarles si la reconocían como suya, o si expresamente la desautorizaban.La desautorización no podía revestir otras formas que el castigo de los culpables y la reparación moral y material de sus víctimas.Tres ediciones de este libro, alrededor de cuarenta artículos publicados, un proyecto presentado al Congreso e imnumerables alternativas menores, han servido durante doce años para plantear esa pregunta a cinco gobiernos sucesivos. La respuesta fue siempre el silencio. La clase que esos gobiernos representan se solidariza con aquel asesinato,lo acepta como hechura suya y no lo castiga simplemente porque no está dispuesta a castigarse a sí misma."

Roland Barthes señala la constitución del suceso en el encuentro de dos movimientos: el de la causalidad aleatoria y el de la coincidencia ordenada.Los términos en los que Barthes manifiesta este cruce, posicionan los puntos desarrollados en nuestra lectura, inscribiéndolos en una perspectiva que nos permitirá esbozar una línea literaria y otra cultural de análisis para seguir leyendo Operación Masacre:
"(...) puesto que en cierto modo el efecto decepciona a la causa, podría decirse que la causalidad del suceso está incesantemente sometida a la tentación de la coincidencia, y que a la inversa, la coincidencia está .incesantemente fascinada por el orden de la causalidad. Causalidad aleatoria, coincidencia ordenada, es en el punto de reunión de estos dos movimientos donde se constituye el suceso(...)