Biografía
Eugenio Montale nació en Génova en 1896. En 1917 es llamado a las filas y conoce allí a Sergio Solmi, y en 1919 a Camilo Sbarbaro...
Las Tres perspectivas
Imposible reducir desde el análisis un texto sólo los efectos de sentido, de estructura, porque se provocaría con ello la resistencia de una escritura...
Sujeto - Responsabilidad
Los enunciados Yo Hablo, yo Miento que propone Focault en un artículo sobre Blanchot, perniten reposisiconar los aspectos que tienen que ver con el sujeto...
Lenguaje - Sentido
Montale corporiza en palabras el testamento de una generación desencantada que muestra la fractura entre historia y sociedad, entre vida e historia, enttre ideal y desilusión...
La lectura de la poética de Eugenio Montale nos acerca al hombre en crisis de esta segunda mitad del siglo, a través de un hacedor cuya sensibilidad le permitió frecuentar a los grandes poetas antiguos, y en una intertextualidad latiente encaminarse hacia sus contemporáneos rompiendo la perfección del verso para buscar, para redescubrir la palabra que pudiera individuar al ser, aquella palabra justa y única.
Su ciudad natal, Génova, concedió a su poesía el movimiento de las olas que después de llegar a la playa se reorganizan siempre de manera diferente; así su poesía abre y cierra la posibilidad de una verdad jamás cerrada, jamás concluida:

Aquello que pueda llegar
aquello que pueda alejarse
en un mundo que no se mueve

Se separa de los movimientos poéticos italianos anteriores precedidos por el nombre de D´Annunzio quien cerrara el ciclo de los poetas cívicos italianos, y también se aleja de los Crepusculares, movimiento posterior.

Su poesía nace de una visión desolada del mundo que recuerda la Tierra Baldía de T S Eliot, poeta cuya obra difundiera en Italia. Se distingue por el trazo preciso de un lenguaje rico, soberano y simple, majestuoso y humilde, con imágenes. Su paisaje interno ligado a su Liguria natal se transforma hasta alcanzar la categoría de símbolo del mundo occidental, y construye una poesía que el lector debe completar con su propia fantasía.

Su primera obra- Ossi di seppia- 1925 editada en Turín por Piero Gobbetti, editor improvisado por la urgencia de mostrar al mundo planteos de libertad, quien con su actitud define la postura política de Montale, así como el prólogo de Mussolini había sellado la de Ungaretti.

No se puede leer Ossi di seppia, ni entenderla sino se tiene en cuenta la situación cultural e histórica de los años en que fue compuesto: son los años siguientes a la primera guerra mundial, es la parálisis parlamentaria en Italia, el miedo al socialismo que prepara la solución autoritaria del fascismo.

Europa asiste a la publicación de Ossi di seppia cuando estaban vigentes los ecos poéticos de Rilke, cuando Mallarmé había ofrecido la concentración del vocablo hasta llegar al silencio y a la música. Montale había crecido entre estas poéticas divergentes sin ignorar la atracción que sintió hacia el vuelco poético de Eliot, sin ignorar la palabra con tono bíblico de Pound, experiencias éstas que insuflaron a la poesía de un dramatismo hasta entonces desconocido, y que permitió a Montale abrirse a una espacialidad real y propia, que le fue conferida como dimensión formal, como trama física sobre la cual se entrelazan las múltiples temáticas, y donde convergen las líneas del relato.

Era también el momento del Futurismo, era el momento de la existencia de Pavese, de Vittorini, de la influencia de Rimbaud, de Pascoli. Croce estaba aislado y casi exilado en su patria. Fue el año del Manifiesto antifascista redactado por Croce y que firmara Montale, y que determina su actitud de poeta comprometido, y que lo fija como hombre ético y estético.

Io parto sempre dal vero, non so inventare nulla
Parto siempre de la verdad, no sé inventar nada

dijo en una carta dirigida a Cambon, señalando así que su poesía contiene un deseo de conocimiento, es sentida como un instrumento de comprensión e interpretación de la realidad mientras que para el escritor romántico o decadente la poesía era crear un mundo, diferente de la realidad. La poesía de Montale no ofrece una posibilidad evasiva sino que intenta analizar este mundo en que vivimos. Ossi tiende por ello a ejercer una acción crítica. Escribe a Piero Gadda Conti

I miei motivi sono semplici: il paesaggio, l´amore sotto forma di fantasmi e l´evasione, la fuga dalla certezza ferrea della necessità laica.

La últimas revistas habían sido La Ronda, La Voce y surge Solaria, espacio donde escribe el poeta, y explica

Ubbidii a un bisogno di espressione musicale. Volevo che la mia parola fosse più aderente di quella degli altri poeti. L´espressione assoluta sarebbe stata la rottura di quel velo, di quel filo: la fine dell´inganno del mondo come rappresentazione. Ma questo era un limite irraggiungibile. E la mia volontà di aderenza restava musicale, istintiva, non programmatica.

Ossi está dominada por una voluntad de negación frente a una sociedad que estaba por volverse fascista: por eso el mal de vivir, en contraste con la naturaleza, con el mar, y esta negación implica la adherencia a los aspectos del mundo externo con una especie de gesticulación lexical frente a la impotencia y disgregación del yo.

Ossi di seppia, que ostenta en el título la particularidad que tiene la lengua italiana de formar el plural irregular: osso huesos y el plural irregular ossa que indica los huesos que sostienen al hombre, mientras que el plural regular ossi habla de algo disecado, de restos encontrados en la playa que permiten soplándolos entonar, jugar, probar música con nuevas flautas sostenidas por el pasado, el abandono y el deshecho, pero que aún suenan. Dice en Riviere

Oh allora aballottati Oh entonces abandónate

come l´osso di seppia dalle ondate
svanire a poco a poco;
diventare
un albero rugoso od una
pietra
levigata dal mare;nei colori a
fondersi dei tramonti; sparir carne
per spicciare sorgente ebbra di sole,
dal sole divorata
como el hueso de jibia por las oleadas
desaparecer poco a poco;
convertirse
en un árbol rugoso o en una piedra
cariciada por el mar, en los colores
fundirse en los ocasos, desaparecer carne
para aparecer surgiente ebria de sol
por el sol devorada.

No hubiera sido plenamente él mismo si con el lenguaje de la lírica y con el lenguaje hablado no hubiera organizado una poética en un sentido vertical, cargada de innovaciones métrico-rítmicas, de consonancias y disonancias. Éste su primer libro ya encerraba el destino simbólico de toda su poesía futura, que ha dejado entrever el delirio de la inmovilidad, es decir el máximo éxtasis dotándolo al mismo tiempo de un movimiento interno.

Ossi puede entenderse como un abrupto discurso lírico subjetivo en el que el poeta hablando exclusivamente en primera persona, se sitúa en la tierra ligure entendida metafóricamente como un lugar que mira hacia el Absoluto.

Esta poesía aparece en un momento crítico, de desorden, de desconfianza. Es casi un monólogo. Está confuso, no sabe

Noi non sappiamo
quale sortiremmo
domani, oscuro o lieto (Vento o bandiere)
Non chiederci la parola.
No sabemos
cómo emergeremos
mañana, oscuro o claro (Viento o banderas)
No nos exijas la palabra

Desolación, resignación. Aparece el motivo del mar como paisaje, como largo soliloquio con el poeta:

Avrei voluto sentirmi scabro e essenziale
siccome i ciottoli che tu volvi,
Hubiera querido sentirme duro y esencial
como los guijarros que tú mueves,

pero siempre yace el sentido de misterio. Il Male di vivere se transformará en una forma de interpretar la realidad en su posterior poesía de Occasioni.

En una actitud poética que podemos definir tradicional ,conserva la forma y el culto hacia la naturaleza mientras se distingue la pasividad del poeta como interlocutor; ante la vitalidad de la naturaleza en el tormento cognoscitivo. Il Male di vivere se ha transmutado en la interpretación de la realidad, de los secretos del mundo, del tiempo histórico y del tiempo personal en la Memoria. Está solo y no cree prácticamente en nada pero posee su propia historia, y su realidad es esta dinámica de la palabra, ya reconocida la inercia diabólica del destino.

Spesso il male di vivere ho incontrato:
era il rivo strozzato che gorgoglia
era l´incartocciarsi della foglia
riarsa, era il cavallo stramazzato
A menudo el dolor de vivir he encontrado
era el torrente interrumpido que protesta,
era el retorcerse de la hoja
quemada, era el caballo moribundo

En esta primera estrofa que subraya enfáticamente su persistente acercamiento a la naturaleza, le sirve también para mostrar paradójicamente a través de ella la muerte, en el agua, en una planta y en un animal, y un solo verbo en imperfecto que se repite, era, frente a un pretérito perfecto ho incontrato, que habla de la continuación de un eterno presente del Mal de vivir.

Bene non seppi ,fuori del prodigio
che schiude la divina Indifferenza::
era la statua della sonnolenza
del meriggio, e la nuvola, e il falco alto levato.
No supe bien, fuera del prodigio
que abre la divina Indiferencia
era la estatua de la somnolencia
de la tarde, y la nube, y el halcón elevado en lo alto

Otra vez la naturaleza pero en el cielo frente al sol enceguecedor observa la nube, y más alto todavía un halcón, y los tres elementos encadenados en un solo imperfecto de inmovilidad, el mismo que en la estrofa anterior, pero abriendo aquí una cadena de elementos en precipitación

Meriggiare pallido e assorto, sestear pálido y absorto, muestra la áspera realidad, irreductible, enriquecedora de la percepción ordinaria y diaria. Sin mitos, con una suerte de realismo devastador que se filtra en la elección de cada palabra, y en tales estrechos límites crea la épica de lo cotidiano.

Ossi inicia el viaje de Montale quien desde Sarcofaghi se nombra como uomo che passa, camminante, su paso es sintáctico más allá de las vanguardias asintácticas. Su fuerza reside en un sentido de tradición entendida en términos muy cercanos a los de la inteligencia eliotiana, o como un trazado a lo largo del cual se muestran siempre más convergentes, necesidad y libertad.

El viajero visible es distinguido por dos facultades complementarias: aquella de estar preparado para sorprenderse ante cualquier signo vital que encuentra, convencido sin embargo de la fatalidad de su itinerario, y mantener a sus espaldas la tradición no sólo en el sentido formal literario, sino también como indicación ética.

Se separa del mundo ligure de Ossi acercándose a la nueva objetividad emblemática de la que habría nacido el segundo libro de versos: Le Occasioni. En Entrevista imaginaria dice:

Ammesso che in arte esista una bilancia tra il di fuori e il di dentro, tra l´occasione e l´opera-oggetto, bisognava esprimere l´oggetto e tacere l´occasione spinta.Un modo nuovo non parnassiano di immergere il lettore in media res, un totale assorbimento delle intezioni nei risultati oggett ivi.

Si en Ossi prevalecía la búsqueda de un discurso lírico destinado a iluminar los momentos privilegiados de la intuición poética en la búsqueda de la materia verbal del discurso, en Occasioni Montale logra otro calibre al desplazar la emblematización de lo ocurrido en la objetivación distanciada del destinado. Si en Ossi el destinatario principal del discurso era el poeta mismo en su proyección simbólica que podía ser el mar de su tierra, o podían ser los elementos sugestivos de una naturaleza entendida como caja de resonancia, en Occasioni las diferentes presencias humanas, naturales o paisajísticas, la misma presencia siempre más amenazadora, de un tiempo histórico más apremiante en sus maleficios, se convierten en escenario para una más decisiva y dramática acción en búsqueda de salvación.

Sin embargo esta actitud no ha impedido que el dictado poético se vuelva fulmíneo en los mágicos objetos a través de los cuales pasa el discurso, y actuar una técnica de invención fónica, rítmica, en traducir la subjetividad de la experiencia, en la objetividad de un sistema autónomo de símbolos en el que encuentra personal salvación en un mundo en el que se desencadenaba la acción de los dictadores sanguinarios y fanáticos.

En Occasioni 1939 abandonada la línea crepuscular, el poeta se transforma en protagonista y se interroga al mismo tiempo que interroga en un estado de crisis que lo llevará a dividir su tiempo en un tiempo histórico, y en un tiempo personal del Recuerdo: está solo y posee su propia historia. Occasioni desarrolla la temática de Ossi di seppia hacia una nueva dirección pues aquello que había visto el poeta no se desarrolla más frente a sus ojos, sino dentro de su memoria. Los protagonistas son los recuerdos mismos, y este libro se convierte en el documento más riguroso de la crisis del sentimiento poético italiano entre las dos guerras.

Habría que definir su pertenencia o no, al movimiento hermético como lo ha definido la crítica. Evidente y especialmente en Occasioni, su poesía se vuelve más oscura, inintegilibidad que ya se intuía en Ossi. Su poesía deviene oscura cuando no constata ya aspectos generales del mundo, cuando no utiliza más el nosotros sino cuando su experiencia atribuye a las cosas un valor, y un significado emblemático de los momentos personales.

Montale en su conocida Entrevista Imaginaria ya citada, aclaraba:

Il bisogno di un poeta è la ricerca di una verità, non di una verità generale. Una verità del poeta soggetto che non rinneghi quella dell ´uomo-soggetto empirico. Che canti ciò che unisce l´uomo agli altri uomini ma non neghi ciò che lo disinusce e lo rende unico e irrepetibile.

Distingue así un hombre sujeto empírico, aquél del destino personal que encontrará la palabra hecha sólo para él, válida sólo para él en cuanto expresa su privacidad más velada. El hermetismo en Montale deriva por ello de este doble uso que él hace de la palabra que sirve para significar aquello que une, y aquello que separa, y convierte al hombre que ha escrito la poesía en " unico e irrepetible".

Justamente el hermetismo de Montale reside en la paradoja de comunicar de manera intuitiva e inmediata, lo incomunicable a diferencia de Mallarmé que poetiza acerca de la incomunicación de lo Absoluto.