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Cenizas de Gramsci
De Pier Paolo Pasolini - Prólogo y traducción Elena Tardonato Faliere

Prólogo

Pier Paolo Pasolini en Officina, en Menabò revela la relación que existe entre Lengua y Dialecto, entre Lengua e Industria, y la necesidad de que aparezca el logos en el caos denunciando la comunicación inexistente en una visión de la esquizofrenia. Dice Pasolini:
"Si debiera describir de manera sintética y vivaz la lengua italiana, diría que se trata de una no lengua imperfectamente nacional que cubre un cuerpo histórico social fragmentario, tanto en sentido vertical como en sentido extenso: sobre tal copertura lingüística de una realidad fragmentaria y por lo tanto no nacional, se proyectan las normas de la lengua escrita, nacida como lengua literaria, y por lo tanto artificial, y por lo tanto pseudo nacional."

El hablante vive así en una pseudo lengua ya que ninguno de los registros representa una posibilidad de pertenencia, pero esta pseudo lengua le abre un campo instrumental en el cual desarrolla su actividad de acuerdo con Benveniste, pues en la producción del discurso quien habla se apropia del discurso. Justamente es Benveniste quien en El Aparato formal de la enunciación aclara que la lengua es una actividad pues es una categoría de expresión por la que se produce un discurso, que al hacerlo se apropia del tiempo. Entedemos así cómo la lengua a través del sujeto puede conceptualizar el tiempo.

La expresión producida de manera escrita u oral a través de la enunciación , puede incluir a los otros participantes por medio de los pronombres que establecen el diálogo, y con éste las preguntas, la intimación, o bien abrirse hacia el cauce directo del diálogo que se afirma en la aserción ,y en la denuncia. Vemos entonces cómo el lenguaje se transforma en un modo de acción donde el escritor se autoenuncia, y al hacerlo anuncia al individuo como en este caso lo hace Pier Paolo Pasolini.

El producto de esta actividad evidencia la relación que el escritor puede establecer con una lengua que lo empuja hacia fuera, permitiéndole expresarse. Así Pasolini utiliza la lengua instituída y se la apropia,la recrea, las hace dudar, balbucear.La relación se establece entonces a través de una serie de valores, y son justamente esos valores los que nos permiten dilucidar una posición no tan polémica con la lengua.

El esfuerzo, la gestación que el escritor realiza con la lengua, constituye en cierto sentido una manera de fijar, de centralizar los esquemas lingüísticos en uso, y en ese sentido su responsabilidad, su actitud no puede ser ingenua. Bajtin enuncia que es el sujeto social quien produce un texto o una frase, y es justamente éste el espacio del cruce de los sistemas ideológicos y del sistema lingüístico.

Señala Bajtin que el análisis de la lengua en su totalidad concreta y viviente conduce al análisis translinguístico es decir a la polífonía. no al simplemente linguistico que ofrece una actitud monológica. Aparecen de esta manera las relaciones lógicas que son necesarias para las relaciones dialógicas, que es el discurso de dos voces, así como las relaciones de significación objetiva como los enunciados, y las posiciones de los diferentes sujetos. Para Bajtin y es éste nuestro concepto al señalarlo como referente, el signo es

ideológico, es decir , la palabra no es inocente, pues no es un reflejo mecánico de la realidad. La literatura por ello no refleja la realidad sino que se alimenta de diferentes conceptos-económicos , filosóficos y sociales- que afectan la realidad, y así elabora e interpreta esa realidad, interpretación que es una evaluación de esa misma realidad. El discurso crea así el objeto-discurso en el que el escritor aparece como mediador .

Es por ello que entendemos la explicación que aporta Pasolini en La Lengua tecnológica.: "En estos años es cuando el italiano como lengua nacional comienza a existir (todavía más como principio que como realidad), pues la burguesía dominante a través de un nuevo tipo de relaciones(neocolonialistas) con el sur, a través de un engrandecimiento de los medios de producción y de la difusión de la "cultura de poder"(televisión principalmente) a través de un nuevo tipo de urbanismo constituido por la migración interna(por la que Milán y Turín han substtuído a América), a través de todo esto, la burguesía dominante ha tendido en convertirse en hegemónica.

La nueva burguesía tecnocrática controla al mismo tiempo el poder económico, la cultura y la lengua, y como ésta forzosamente se identifica con toda la nación, por primera vez podemos decir que el italiano potencialmente ha empezado a ser una lengua nacional." La lengua tecnológica es por definición puramente comunicativa, se produce en los lugares de culto del pragmatismo; los productores y usuarios de esta lengua buscan una relación de claridad, y ese grado máximo de claridad expresiva está representado, dice Pasolini por el slogan que debe actuar en la doble función de impresionar y convencer

"pero su expresividad es monstruosa porque se convierte en estereotipada, y se fija en una rigidez que es justamente lo contrario de la expresividad, que es eternamente cambiante, que se ofrece a un interpretación infinita." Esta civilización en crisis lingüística fuerza a Pasolini a volver al dialecto explorando su esencia en una actitud antiacadémica, y anticonvencional. El lenguaje resulta así no una solución estilística sino el resultado de una visión del mundo: es la manipulación de los significados de la existencia a través de la lengua, es buscar en el lenguaje, en la palabra la necesidad del verdadero empirismo herético.

Además de las conclusiones de Deleuze con respecto a la lengua que considera vernacular, vehicular, referencial y mítica como categorías espacio temporales del aquí, por todas partes, allá, más allá, existe la marcada diferencia entre lengua hablada y lengua escrita. Al respecto señalamos coincidiendo con Kristeva en sus conclusiones acerca de Bajtin, que este último sitúa el texto en la historia y en la sociedad encaradas ambas como textos que lee el escritor, y en los que se inserta reescribiéndolos; su escritura es la lectura polivalente y plurideterminada. Justamente es en esta última diferenciación donde Pasolini basa su diatriba contra la falta de identidad ,y de expresión del hablante.

Derrida reconoce en la lengua un sistema semántico, semiótico y lingüístico en la que influye el contexto, y reconoce asímismo dos canales en los que este contexto puede participar o no, que son la lengua escrita y la lengua oral. La primera suple lo gestual, elabora desde la ausencia del interlocutor un discurso organizando un acto lindante con la representatividad de la pintura en el trazado, y retraso. La escritura según este filósofo, vehiculiza una representación como contenido ideal que se autoposibilita por su carácter de legibilidad e iterabilidad que excluye la ambigüedad de la polisemia apoyándose en la marca. No es una presencia actual y efímera sino permanente y ligada a lo testimonial e indiscutible de la firma.

La Lengua Oral por el contrario declara Austin, se instala en actitud intencional, se modifica ante el contexto, es presencia, se afirma en el querer decir, y lo afirma en el tono, en el gesto. Bajtin indica además el dialogismo que cabe en todo signo, sea el lenguaje expresión social o individual. El signo es un fenómeno ideológico e interesa tanto su ubicuidad social como su integración individual, y la comprensión es la respuesta a un signo con otro a través del intercambio o del diálogo.

Si consideramos que el volumen de la palabra tienen tres dimensiones de acuerdo a Bajtin que se definen en el sujeto de la escritura, en el destinatario que promueve el diálogo, y en la producción de textos exteriores, el texto es entonces cruce de palabras, de textos, en los que se lee otra palabra. La ambivalencia surge por ser la palabra mediadora entre el entorno cultural y el individual, ambivalencia por la inserción de la historia de la sociedad en el texto, y del texto en la historia, esto es la escritura como lectura del corpus literario anterior, y por lo tanto como réplica.

En las categorías de la palabra aparece la ambivalencia además de la directa y la objetal , que es justamente cuando el autor utiliza la palabra de otro para poner un sentido nuevo.

Vaivén entre escritor y lector, el autor como significante y el texto como diálogo de dos discursos, y en modelos de organización aparecen las dos categorías dialógicas:
Sujeto –Destinatario
Sujeto de la enunciación – Sujeto del enunciado
mostrando éste último simplemente una relación modal.

Surge entonces que la palabra es diálogo pues aunque revista el carácter de monólogo puede ser dialógico, así como el diálogo puede ser monológico.. En el momento en que el lenguaje invade el campo problemático universal, el descentramiento del discurso se trueca por la ausencia de significado trascendental, por el juego de significaciones.

Pasolini en Passione e ideologia habla del Koiné, dualidad del italiano instrumental y literario, y entonces afirma que no existe una lengua nacional, el hablante simplemente se adapta a los códigos según las circunstancias. Cubre de esta manera la lengua italiana según este autor, una realidad fragmentaria, no nacional, y culpa a la burguesía que ha vehiculizado un sistema ligado a intereses de diferente índole de los del individuo pues detecta en la burguesía una clase social,y no un grupo alimentado por lo nacional.Denuncia de esta manera un vacío cultural por la instrumentación del lenguaje, por lenguajes esquematizados que han invadido la clase media como el periodismo, la televisión, la política, la tecnología que homologan el lenguaje.Pasolini lucha contra la koiné pero reconoce amarla.

"..en el momento mismo en que odio las instituciones y lucho contra ellas, siento una inmensa ternura por esta institución de la lengua italiana como Koiné(.-..)porque justamente es en el interior de este cuadro cuando puedo innovar, y es a través de este código instituido que fraternizo con los otros."

Para Pasolini trabajar desde dentro de la lengua instituida significa dejar que la lengua se manifieste para quebrarla, para luchar, para mantener vivos los elementos individuales característicos, para romperla, para hacerla tartamudear, cortarla, abrir una brecha para que los sujetos inscriban su marca, para crear una ilusión de pertenencia. El centro creativo de la lengua no es la Universidad ni el pueblo sino la fábrica, la publicidad, la imposición de un mercado en la propuesta de una lengua comunicativa, y no ya expresiva. Ha cambiado Italia, y ha cambiado por lo tanto su lengua.

Desapareció la vieja clase humanística y en su lugar una nueva burguesía tecnocrática con relevantes tendencias hegemónicas ha aparecido , que es al mismo tiempo irradiadora de poder económico, de cultura, por lo tanto de lengua. Contestó en Giorno, marzo de 1965: "( ha nacido)Un italiano nuevo, burocratizante, de jerga, por supuesto comunicativo, arriesgado de adoptar", pues según este poeta "el italiano se barbarizaba", una forma de intuir el futuro.

Antonio Gramsci quien alienta a Pasolini en su ideología, criticaba la visión marxista ortodoxa de la cultura como fenómeno superestructural dependiente de una economía deificada. Según Gramsci las ideas y las fuerzas económicas estaban sujetas a una mutua interacción, y por ello la tarea vital del intelectual es la educación, y la interpretación del cambio sociolíngüístico, y afirmaba que las innovaciones lingüísticas se irradian a partir de un núcleo. La lengua es por tanto una compleja actividad social, resultado de una expresión creativa.

En el escenario de la política y del arte se inscribe la palabra, la opinión, la respuesta de Pasolini frente a una cultura de masa con pérdida de identidad cultural. Se convierte así en un contestador permanente de la sociedad de consumo, enemigo de la hipocresía. Por ello su palabra es oral pues elige como tribuna los cotidianos, las revistas y la poesía. Allí su palabra aparece con una intención no ingenua, y se lanza a la diatriba, a la polémica en divergencia entre tradición y realidad, entre cultura y vida.

Sus escritos se convierten entonces en un gran gesto, en un desnudarse que muestra su sentimiento político que provocara su muerte, su apropiación del dialecto así como de la lengua arcaica en una nostalgia de identidad. La convierte en su expresión como hombre y como ciudadano; no es la lengua escrita que reconoce estereotipada, ni siquiera la lengua vehicular sino la tecnológica que elabora desde lo interno asignándole unas nueva fuerza,.no es tampoco la palabra que a veces es usada en la lengua escrita o en la lengua oral: es la intención, el gesto, el tono, la acusación, la opinión que en Pasolini tiene valor de lengua oral.